domingo, 15 de noviembre de 2015

Elena

Que trite esta la Elena.
La Elena no es de aquí ni de allá.
Sus ojos color cielo.
Su piel, tostà.

Su cuerpo macuenco cuenta historia
de una negra carabalí enamorà.
Del dueño esta tierra,
quien marchó a quimbambà.

Hay que farufa se ha formaó,
en aquel tiempo atràs.
Hoy sus ojos coló cielo,
la hacen rara al mirar.

Hoy su pelo e yegua pinta,
Y su bemba resaltà.
Es un pecado mirà a esa hembra.
Cuando mueve la cadera aylelolé lelolà.

No esté triste mi niña
Capuyo de raza mezclà.
Eres el resultado del tiempo
y de una nueva identidà.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario