Entrando en territorio enemigo,
Camino rumbo a mi destierro.
Mirando tus ojos color bosque,
acojo el exilio sin ningún miedo.
sábado, 20 de junio de 2015
Destino
viernes, 19 de junio de 2015
Sociedad Decadente
Con paso firme y mirada al frente,
a senderos turbios y desolados.
Llenos de historias de tanta gente,
que hoy relato en versos destrosados.
En una esquina una madre teje,
dolor y llanto que han provocado.
Allí su hijo, que yace inerte,
Y a quemarropa catorce disparos.
Un viejo recuerdo, vaga en su mente,
se mese, muy tranquilo el anciano.
Es por su hija que ya pronto viene,
la espera hace ya, más de diez años.
Una niña llora , sin saber que tiene,
desolada va y toma su mano.
La mujer grita y le pega fuerte,
mamá no entiende que es un abrazo.
Con puño de hierro, verdugo de muerte,
palabras fundidas, ruidos macabros.
Dos niños testigos de un padre demente,
ella lo ama, aunque sea descaro.
Mis manos paran, mis versos fallecen,
con brusquedad detengo el relato.
Estos senderos son tan decadentes,
porque mi isla, se está desangrando.
A los dormidos, ya del sueño despierten,
somos todos culpables e ingratos.
Por callar y por no mirar de frente,
a una sociedad que muere gritando.
Ella es Lola
Lola vive en el caserío,
está loca dicen todos.
Lola ha criado cuatro hijos
pero parece que ellos la han olvidado,
pero quién la soporta si con sus gritos parece que nunca está en sus cabales.
Pero lola tiene historias
como dice la canción.
Presa de la profesión mas antigua del mundo
se hizo de dinero para alimentar a sus crías,
a su marido alcohólico y hasta se volvió enfermera.
Lola no espera que la vida le devuelva el favor,
pero sí que la humanidad la comprenda.
A veces canta mientras camina por los alrededores de la plaza,
lejos de aquella esquina que la enjauló por años.
Busca respuestas, algo que le diga porqué fue a parar donde está.
Pero lola no las encuentra.
Solo en su mundo puede ver lo que está bien o mal,
pero ese no es nuestro mundo,
así que nunca la entenderemos.
Pobre Lola, piensan todos.
Pero pobre de ellos que la juzgan y la señalas sin saber nada,
porque así es la vida o porque la locura a veces es relativa.
Su pelo y sus caderas ahora marchitas un día fueron la veneración de muchos.
Hoy todavía cree en sus encantos,
pero ya nadie la seduce,
pues los años han surtido efecto.
Aunque poco le importa
o tal vez mucho de ese poco,
depende el día y su estado de animo.
Depende si su marido se fue
o aun está por ahí, según ella desgraciandole lo poco que queda de su existencia.
Pero Lola no se rinde porque la vida todavía la escucha,
porque el viento aun sopla en su cara
y porque a pesar de todas sus desgracias su vida es parte de la historia.
Agridulce Condena
Aplatando cadáveres de recuerdos,
camino entre turbulencia y calma.
Buscando memorias muertas,
tan desfallesidas como mi alma.
Yo, tan marcado y sediento,
tú, tan marchita y hermosa.
Somos la tirana mezcla,
de tempestad y gloria.
Soy la sombra de tu cuerpo,
la silueta de tu esencia.
El maldito de tus sueños,
que agridulce decadencia.
Seductora actriz de mi historia,
protagonista de mis deseos tan intensos.
Verdugo de mi futuro y memorias,
adicto a tu cuerpo y tu sexo.
En silencio espero sentencia,
de tus manos, mi merecida condena.
Entre mi sangre y tus labios que sellan,
el último aliento de mi déspota existencia.
Carpe Diem (Alis volat propriis)
Amamos con la misma intensidad
que odiamos.
Por eso nunca logramos
la felicidad completa.
Porque por más que nos digan
y nos repitan.
Nunca aprendemos nada,
hasta que lo vivimos en carne propia.
Porque tenemos que llorar,
para aprender a reir.
Para crecer,
hay que caer.
Para superar, es necesario experimentar,
arrancarnos la piel.
Y como el Ave Fenix,
reconstruirla entre cenizas.
Lo mas irónico de la vida,
es que en el afan cotidiano de entenderla,
nos creemos capaces de superarlo todo.
Pero en este viaje, al caminar un poco,
Cada vez más allá,
la descubrimos, y asi también
nos encontramos con nuestro reflejo.
Trascurre todo,
como pequeños destellos.
Vivimos, viajamos, amamos, coincidimos,
conocemos la libertad, la conquistamos.
Nos topamos con verdades,
acompañadas de mentiras.
Y con mentiras,
llenas de verdad.
Nos enteramos que los engaños,
son sinónimo de experiencias.
Y que el amor eterno,
es la falacia mas compleja.
La vida está aquí para agarrarla,
no para entenderla, sino para soñarla.
Y al final, sin miedos ni remordimientos, ser capaz de soltarla.
jueves, 18 de junio de 2015
Amante Incompleto
Descarado, ingrato,
Insolente, cínico.
Blasfemo el instante
que me crucé contigo.
Prohibido, prohibido,
siempre prohibido.
Arrepentida de amarte,
hasta tu nombre maldigo.
Llegas, me tomas,
incitas mis sentidos.
En ti me pierdo,
calmando mi instinto.
Mi cuerpo se rompe,
en pedazos seducido.
Mi alma se destroza,
no siento tu abrigo.
Despierto y te miro,
indefenso y dormido.
Me pierdo en tu sombra,
me arrastro contigo.
Mientras te odio y te amo,
[Mendigo]
Si me largo o me quedo,
no encuentro el camino.
Abro la puerta,
falsamente sonrió.
Tu mirada me encuentra,
sin temblar te miro.
De mi boca, mil palabras.
De la tuya, el silencio continuo.
De mi garganta, el nudo implacable,
de este último, encuentro furtivo.
Descarado, ingrato,
insolente, cínico.
Blasfemo el instante,
que me crucé contigo.
Amante Incompleto,
un sueño cautivo.
Ante el final inminente,
adiós te digo.
LEYENDA EN UN BAR
Entre bares aprendí el significado de varias canciones y cuanto peso tiene una pluma y un papel, frente a una copa de vino tinto.
Noches siguiendo mi instinto me enseñaron que el deseo puede llegar a ser el veneno mas tóxico y la cura mas falsa.
Aunque no niego la adicción que provoca, unos ojos café y unos labios color carne.
Viva y ardiente, bajo la luz tenue de una luna de verano.
Un cigarrillo y una copa frente a la larga noche, desolada y siniestra.
Una guitarra afinando acordes desgarrados y notas sumisas.
Su silueta esbelta, bañada de sal. Danza sin miedo ante mi voz.
Esta ciudad sin nombre, este bar anonimo, son los unicos testigos de mi delirio.
Es su cuerpo u otro menos importante, pero que indispensablemente siempre me lleva alli, a la sombra de su alma gitana.
Son las conversaciones de las personas algunas gratas otras ingratas pero todas vividas.
Es la vida que pasa en un susuro, mientras canto a su oido otra triste melodía, erizando su piel de seda y acariciando sutilmente sus dudas.